Estados Unidos
Eric Adams, el alcalde de Nueva York, ha tomado una decisión histórica: abandonará el Partido Demócrata para postularse como independiente en las elecciones municipales de noviembre. Esta jugada, que desvía los rumores previos sobre su posible candidatura como republicano, marca un giro en su carrera política, especialmente tras haber sido exonerado de los cargos de corrupción el miércoles por un juez federal.
Adams, quien fue oficial de policía antes de entrar en política, ha venido acercándose gradualmente a la administración republicana, una estrategia que culminó en la decisión de no competir en las primarias demócratas del 24 de junio. Esto se debe en parte a sus bajos índices de popularidad, que llegaron a su punto más bajo tras su imputación en septiembre, y a la feroz competencia que enfrentaría dentro de su propio partido, con varios candidatos disputando la nominación demócrata.
Los intentos de Adams de alinear su imagen con la administración de Donald Trump, incluidos sus viajes a Mar-a-Lago y su apoyo explícito a las políticas migratorias republicanas, lo convirtieron en una figura incómoda dentro del Partido Demócrata. Sin embargo, sus acercamientos también lo protegieron legalmente: el fiscal general adjunto en funciones, Emil Bove, citó su colaboración con las fuerzas federales como un motivo para desestimar los cargos de corrupción, en los que se le acusaba de recibir sobornos y regalos de Turquía.
En el panorama demócrata, la campaña se ha intensificado con la entrada de figuras de peso, como Andrew Cuomo, exgobernador de Nueva York, quien ha comenzado a atacar a sus rivales con duras críticas, especialmente hacia el candidato progresista Zohran Mamdani y el interventor municipal Brad Lander, figura prominente del ala más izquierda del partido. Estos movimientos están destinados a captar el voto clave de la comunidad judía, particularmente en un estado donde los demócratas tienen una clara ventaja sobre los republicanos en términos de registro de votantes.
Adams, por su parte, sigue considerándose demócrata y ha hecho un video en el que explica su decisión de abandonar las primarias del partido. En el mensaje, asegura que apelará "directamente a todos los neoyorquinos" como independiente, reconociendo errores en su gestión pero defendiendo su inocencia frente a las acusaciones de corrupción. A pesar de su distanciamiento de la ortodoxia demócrata, el alcalde sostiene que aún se identifica con los valores de la clase trabajadora, y critica a los demócratas por alejarse de sus raíces.
Esta postura pone en riesgo sus aspiraciones a un segundo mandato, ya que su legado de liderazgo, marcado por grandes cambios en la ciudad, se ha visto empañado por las controversias legales y sus vínculos con el discurso de Trump. Enfrentado tanto a los demócratas como a los republicanos, Adams buscará la reelección como independiente, una decisión que promete cambiar el rumbo de las próximas elecciones en Nueva York.