México
En el escenario electoral mexicano, los partidos estatales enfrentan una crisis de supervivencia. En las elecciones de 2024, el 49% de estos partidos perdió su registro al no alcanzar el umbral mínimo del 3% de la votación. De los 85 partidos estatales que existían antes de los comicios, solo 43 lograron mantenerse en el sistema político.
Dirigentes de partidos locales denuncian un trato desigual en comparación con los partidos nacionales. Mientras que estos últimos reciben financiamiento tanto a nivel federal como estatal, los partidos locales dependen exclusivamente de recursos estatales, lo que los coloca en una clara desventaja. Además, están sujetos a auditorías con los mismos estándares que los partidos nacionales, pero sin representación en el Consejo General del INE.
Nadia Navarro, diputada federal y líder del partido estatal Pacto Social de Integración en Puebla, destaca estas dificultades: "Los partidos nacionales tienen acceso a acuerdos en tiempo real y prerrogativas económicas mayores, mientras que los partidos locales deben operar con presupuestos limitados y sin representación directa en el INE".
Frente a este panorama, al menos 11 partidos locales han comenzado a coordinar esfuerzos para exigir reformas que nivelen las condiciones de competencia. No buscan fusionarse, sino articular una estrategia común que garantice acceso equitativo a recursos y representación política.
Actualmente, los partidos estatales representan alrededor de tres millones de votos en el país, pero reciben apenas el 2% del presupuesto destinado a los partidos políticos, mientras que los nacionales acaparan más del 80%. Además, los topes de financiamiento para campañas estatales son significativamente menores, limitando su capacidad de promoción y alcance electoral.
Las elecciones de 2024 fueron devastadoras para múltiples partidos locales. En Jalisco, Hagamos obtuvo solo el 1.92% de los votos, mientras que Futuro alcanzó el 1.77%. En Quintana Roo, el partido MAS logró apenas el 1.84%. El PRD, tras perder su registro nacional en 2024, también desapareció en 19 estados, aunque aún sobrevive en 13 entidades.
Ex partidos nacionales como Fuerza por México, Encuentro Solidario y Redes Sociales Progresistas vieron reducida su presencia drásticamente. A pesar de haber buscado alianzas con Morena, sus resultados electorales no fueron suficientes para sostener registros estatales en la mayoría de las entidades.
Los partidos locales han iniciado un proceso de negociación para fortalecer su presencia y garantizar condiciones justas dentro del sistema electoral. Su lucha no se centra únicamente en sobrevivir, sino en consolidar un modelo de competencia equitativa, donde los partidos estatales tengan acceso a los mismos derechos y oportunidades que los nacionales.
El reto para el 2025 será lograr que sus demandas sean escuchadas y atendidas en un sistema electoral que, hasta ahora, sigue privilegiando a los partidos de alcance nacional. La batalla por la equidad electoral en México está lejos de terminar.
Fuente: Excelsior